domingo, 29 de noviembre de 2015

CROQUETAS DE BOLETUS

CROQUETAS DE BOLETUS

Dicen que comer bien es saber adaptar nuestra mesa al ciclo natural de la tierra y el otoño es tiempo de setas, esas joyas gastronómicas tan codiciadas por sus delicados aromas y texturas.

Ir en familia o con amigos a coger setas es una de las excursiones más bonitas que podemos hacer en otoño: el paisaje amarillo, los bosques húmedos, la aventura... Pero asegurémonos de no meter en la cesta ninguna venenosa y disfrutemos con sus sabores, respetando una norma de oro: evitar riesgos y rechazar si no estamos seguros de su procedencia.

Las setas pueden ser un primer plato o una guarnición. Van bien con la verdura, la carne y el pescado, pero cuidado con no lavarlas, basta con cepillarlas.

En esta ocasión me he decidido por una receta de boletus. El boletus es una seta de tubos con el sombrero hemisférico, que puede alcanzar hasta 20 cm. Son de color pardo variable, desde muy claro hasta castaño oscuro. Los boletus se dan principalmente en otoño en bosques de robles y castaños, aunque pueden encontrarse durante todo el año.

Descubrí hace tiempo esta receta de croquetas de boletus de La Gata Curiosa y desde entonces la he hecho infinidad de veces, están deliciosas y se pueden cocinar no solo en otoño, al tener la posibilidad de conseguir también boletus deshidratados o congelados. 



INGREDIENTES
250 g de boletus frescos (50 g de boletus deshidratados, ó 200 g de boletus congelados)
60 g de harina
600 ml de leche
1 diente de ajo
1 Cebolla pequeña
Aceite de oliva
Sal
Pimienta
Pan rallado
1 huevo


PREPARACIÓN

En una sartén con un poco de aceite doramos el ajo cortado en trocitos pequeños, hay que tener cuidado de que no se queme porque luego da mal sabor,una vez listos añadimos los boletus y cocinamos a fuego fuerte, salpimentamos y dejamos hasta que estén dorados, retiramos y picamos en la picadora.

En la misma sartén añadimos un poco de aceite y doramos la cebolla picada, cuando esté dorada añadimos la harina y dejamos que se cocine unos minutos, ponemos las setas picadas, removemos, añadimos la leche templada y removemos hasta que no queden grumos, rectificamos de sal y pimienta, cocinamos hasta que espese y se despegue de las paredes de la sartén. Dejamos enfriar en una fuente. Una vez bien frío hacemos bolitas del tamaño que deseemos, las pasamos por huevo y luego por pan rallado.

Freímos en abundante aceite caliente y servimos.

Para congelar las ponemos en una bandeja bien separadas y una vez congeladas pasamos a bolsas, etiquetamos y listo.



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