sábado, 7 de enero de 2017

ROSCÓN DE REYES

ROSCÓN DE REYES

Por fin he conseguido hacer un Roscón de Reyes, llevaba tiempo pensando en hacerlo pero nunca me atrevía. No es difícil de hacer pero sí laborioso. Y después de visitar cientos de recetas de roscones me he decidido por ésta, ha salido delicioso y con una pinta estupenda.

El Roscón de Reyes nunca puede faltar el 5 de Enero, es una tradición que recuerdo desde muy pequeña y no concibo esta fiesta sin el maravilloso roscón de postre.



He leído que el origen del Roscón de Reyes data de la época del rey francés Luis XV, el cuál al parecer fue el promotor de este dulce. "Cuenta la historia que el cocinero de la Corte, de origen eslavo, quiso agasajar al monarca el día de la Epifanía con un roscón tradicional de su tierra, pero con una sorpresa en su interior: un medallón de diamantes que compró gracias a la colaboración de otros miembros del servicio.

Mientras que la tradición se perdía en Europa del Este, Luis XV quedó encantado con el invento y se dedicaría a propagarlo, con una moneda en su interior como sorpresa, entre la aristocracia francesa y europea. Así fue como, a lo largo del siglo XVIII, llegaría a España, donde recibió una excelente acogida. 

Pronto la costumbre pasaría de los nobles al pueblo llano, siendo Madrid y Sevilla importantes baluartes de esta obra maestra de la repostería. Poco a poco, todo el país y sus colonias (sobre todo México) se fueron dejando seducir por su sabor único".(Pequerecetas)



INGREDIENTES
700 g de harina de fuerza
25 g de levadura fresca de panadería
260 g d leche
150 g de azúcar
2 cucharadas soperas de agua de azahar
3 cucharadas de ron añejo
100 g de mantequilla
3 huevos
Ralladura de 1 naranja y 1 limón 
una pizca de sal
Para decorar:
fruta escarchada 
almendra laminada
Un huevo batido
Azúcar

 
PREPARACIÓN

En primer lugar vamos a elaborar una masa madre. 
Para la masa madre ponemos en un cuenco 100 g de leche tibia o templada (no más de 30º), diluimos en ella 12,5 g de levadura prensada de panadería. Apartaremos unos 150 g de harina de fuerza y le agregaremos la leche con la levadura desleída y una cucharada de azúcar.
 
Poco a poco mezclaremos bien los ingredientes, con las manos vamos amasando bien y trabajeremos unos 10 ó 15 minutos, utilizaremos la palma de la mano para amasar y especialmente la almohadilla de la palma de la mano. También podemos utilizar la batidora.

Una vez que hemos hecho una bola la dejaremos reposar en un bol, con un poco de harina para que no se pegue, durante 5 horas fuera de la nevera. Pasadas las 5 horas tendremos la masa o prefermento listo,y veremos como ha gasificado y triplicado su volumen.

Y comenzamos a hacer la masa del roscón. Podemos elaborar la masa a mano aunque yo me he ayudado de un robot de cocina.

En un bol echamos 150 g de leche tibia y deshacemos el resto de la levadura. Cascamos los dos huevos y los batimos con una pizca de sal, los echamos en la cubeta de la batidora, pasamos la masa madre a la batidora y añadiremos la ralladura de naranja y de limón, el agua de azahar, el ron y el azúcar. Batimos hasta disolver bien
el azúcar.

Incorporaremos alternativamente 500 g de harina, previamente tamizada, con la leche y la levadura. Con el gancho de la batidora amasaremos a velocidad media durante 8 minutos. Pasados los 8 minutos añadiremos la mantequilla en pomada y seguiremos amasando a velocidad media durante 10 minutos más.

Ponemos un poco de aceite sobre la superficie donde vayamos a trabajar la masa y procedemos a hacerlo igualmente con nuestras manos para que al amasar no se nos pegue la mezcla. Vacíamos la masa en la encimera y vamos amasando, haremos veinte pliegues a la masa, para ello vamos agarrando los extremos de la masa y los llevamos al centro, seguimos haciendo pliegues hasta formar una masa redondita. Engrasamos un bol y colocamos la masa en su interior, hacemos diez pliegues más. La tapamos con papel film para que no se reseque y dejamos 3 horas más a una temperatura de unos 20 ºC. Pasamos la masa a la nevera y la dejamos fermentar toda la noche.

A la mañana siguiente ya tenemos la masa lista para formar el roscón. Engrasamos de nuevo la encimera y nuestras manos. Una vez fuera del bol comprobamos que la masa está fría y dura, o sea, perfecta para trabajarla. La agarramos con ambas manos y tensamos la parte superior para ir tensando el roscón, poco a poco conseguiremos introducir los dedos y romper la parte central. Después de haber hecho el agujero del centro la vamos estirando y ponemos boca abajo, la vamos estirando suavemente hasta conseguir un diametro interior de unos 20cm. Le vamos dando forma. 

  Una vez conseguidonda la forma redondeada, la colocamos en un papel de horno y en la bandeja del horno. Metemos por debajo la sorpresa envuelta en un papel film. Como tenemos que dejar que vuelva a fermentar y aumente de nuevo su volumen, deberemos dejar en el centro un recipiente o bol boca abajo para que no se cierre el agujero al aumentar. Engrasaremos el bol para retirarlo luego con facilidad. Lo dejamos reposar entre 40 minutos y una hora.

Pasado este tiempo, lo untamos bien con huevo batido y un poquito de leche. Lo decoramos con la fruta escarchada, luego agregamos abundante almendra fileteada y por último el azúcar. Ponemos unas gotitas de agua en el azúcar y se quedará endurecido como perlas,  lo echamos por encima del roscón.

Finalmente, tendremos el horno precalentado a 200ºC, metemos el roscón en el horno y calentamos por arriba y por abajo a unos 180º C, entre 20 ó 30 minutos. 

Dejamos enfriar y podemos partir por la mitad y rellenar de nata, crema pastelera o chocolate, a gusto de cada uno. Yo no lo he rellenado en esta ocasión.



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